Fitoterapia. Plantas medicinales con sus nombres, descripción, familias, usos, aplicaciones, floración, etc. Remedios caseros con plantas medicinales. Documentación adicional sobre plantas medicinales. Fórmulas magistrales.

Plantas medicinales

Nombre: Lino (Linum usitatissimum)
Tipo: Herbácea
Familia: Lináceas

Catalán/Català: Llinet
Vasco/Euskara: Liho, liño

Habitat: Países mediterráneos
Floración: Abril
Se utiliza: Semillas
Usos: Laxante, Emoliente, Reepitelizante

Planta

Lino (Linum usitatissimum)

Denominaciones

Liho, Lino, Liño, Linum usitatissimum, Llinet

Descripción

El lino es una planta herbácea anual que se caracteriza sobre todo por su tallo frágil y largo que soporta hojas alternas y lanceoladas. Las flores tienen cinco pétalos y un bonito color azul cielo; en los frutos se hallan unas semillas brillantes, lisas, de color castaño claro.

La hierba es originaria de Egipto y no se encuentra de manera natural en nuestro país; pero es una planta que se cultiva a gran escala con fines industriales, tanto por las fibras textiles que se obtienen de sus tallos como por el aceite y la harina que se extraen de sus semillas.

Floración

Según la altura donde se encuentre, puede florecer desde abril hasta julio. Las semillas se recolectan entre agosto y septiembre y una vez limpias se ponen a secar a una temperatura de 40 °C.

Aplicaciones

La semilla de lino contiene entre un 30 y un 45% de aceite -el llamado aceite de linaza- muy rico en ácidos grasos insaturados. También posee mucílago y una sustancia que puede resultar tóxica en dosis moderadas. Además, por el contenido en mucílago las semillas actúan como excelente laxante mecánico: la envoltura de la semilla, al tragarse, se hincha, aumentando así la masa fecal a la vez que aviva los movimientos del intestino, lo que se traduce en una rápida y efectiva evacuación. Asimismo, el aceite posee propiedades lubricantes; es también un buen antiséptico y ejerce acciones similares a la vitamina F, muy útil en eczemas, contusiones, forúnculos y abscesos.

La cantidad de sustancia tóxica que posee es bastante pequeña, pero aun así hay que tener cuidado; por eso se recomienda tomar las semillas enteras, sin moler, ya que la cutícula protectora evita que se desprenda el tóxico. Por la misma razón, la harina de linaza sólo se recomienda para uso externo.

Administración

  • Semillas. Se ingieren enteras, sin masticar, con abundante agua. La dosis varía de 2 a 3 cucharadas grandes, en función del efecto que se quiera lograr.
  • Cataplasma. Para tratar los abscesos. Se hierven en 250 cc. de agua 60 gr. de harina de lino; una vez calentada, se vierte esta pasta sobre una tela que se cubre con una gasa; se espera a que se enfríe un poco para aplicar después sobre la zona a tratar.
  • Infusión. Se utiliza una cucharada grande por taza. Se hierve durante 3 minutos y luego, una vez frío, se cuela; con 2 ó 3 tazas al día es suficiente para lograr los efectos deseados.
  • Aceite. Se puede aplicar tópicamente. Existe un linimento preparado con la mezcla a partes iguales de aceite de lino y agua de cal; la emulsión que se obtiene resulta muy útil para las quemaduras. En farmacia se encuentran comercializadas tanto las semillas como la harina. Además, el lino forma parte de muchas presentaciones compuestas.