Fitoterapia. Plantas medicinales con sus nombres, descripción, familias, usos, aplicaciones, floración, etc. Remedios caseros con plantas medicinales. Documentación adicional sobre plantas medicinales. Fórmulas magistrales.

Plantas medicinales

Nombre: Manzano (Pyrus malus)
Tipo: Árbol
Familia: Rosáceas

Castellano: Manzanera
Catalán/Català: Pomera, pomer
Gallego/Galego: Macieira
Vasco/Euskara: Sagarr, sagarrando

Habitat: Zona cantábrica
Floración: Principio de verano
Se utiliza: Fruto
Usos: Laxante, Vulnerario, Antiflogístico

Planta

Manzano (Pyrus malus)

Denominaciones

Macieira, Manzanera, Manzano, Pomer, Pomera, Pyrus malus, Sagarr, Sagarrando

Descripción

El manzano es uno de los árboles frutales más conocidos; seguramente que todos hemos disfrutado comiendo una manzana a bocados, que es como mejor sienta. Como árbol no es una especie que destaque mucho, pero brinda unos frutos que desde luego merecen la pena. Existen muchas variedades de manzano que se distinguen por la forma del fruto, en general deprimido y umbilicado, con sabor agridulce y una carne muy homogénea; el corazón del fruto es la parte interna que suele tirarse al comerla, dividida en cinco compartimentos dentro de los cuales encontramos las semillas.

Floración

El manzano florece en primavera. Sus frondosas ramas se cubren en primavera de una nube de flores blancas agrupadas en corimbos y pequeñas umbelas. La parte que interesa por sus virtudes medicinales -además de su valor nutricional- es el fruto, que madura durante todo el año; y no porque produzca varias colecciones de manzanas anuales sino porque existen tantas variedades del árbol que prácticamente no pasa un mes sin que madure una variedad distinta a la del mes anterior y posterior.

Aplicaciones

La manzana tiene una composición muy diversa según la casta a la que pertenece y el grado de madurez. Fundamentalmente contiene pectina, ácidos orgánicos como el ácido málico y el cítrico, antocianósido, taninos y quercitina.

La manzana, antes que medicamento, es sobre todo un alimento de primer orden: el consumo regular de este fruto resulta muy saludable en general para todo el organismo. Pero además de sus propiedades nutritivas, desde siempre se ha utilizado la manzana como suave laxante, y desde hace poco tiempo se emplea asimismo para tratar desarreglos intestinales en la infancia. Su efecto laxante se debe a la presencia de pectina, que confiere una acción reguladora del tránsito intestinal, aumentando el bolo y reteniendo agua, lo que se traduce en un aumento de los movimientos peristálticos del intestino y una deposición fisiológica normal. Además, también actúa protegiendo las mucosas.

En farmacia se utiliza mucho en forma de jarabe como correctivo del sabor en medicamentos y también constituye una rápida solución para curar el estreñimiento en niños y adultos.

Administración

  • Manzana cocida. Se trocea una manzana y se cuece en agua ligeramente azucarada. Actúa como suave laxante, sobre todo en los pequeños.
  • Jarabe de manzana. Se ralla una manzana y se añade el mismo peso en azúcar, dejando la mezcla en reposo durante un día; pasado este tiempo, se filtra y se exprime bien el residuo. En algunos casos se añade un poco de sen para aumentar el efecto laxante.
  • Agua de manzanas. Se pela una manzana, se corta en rodajas y se añaden 10 gr. de hojas de melisa, el zumo de un limón y un poco de canela; se mezcla todo y se añade a medio litro de agua hirviendo, junto con 2 cucharadas de miel. A los 10 minutos se pasa la preparación por un tamiz y se bebe esta agua durante el día. Esto es solo una pequeña muestra de lo que la imaginación popular da de sí.