Fitoterapia. Plantas medicinales con sus nombres, descripción, familias, usos, aplicaciones, floración, etc. Remedios caseros con plantas medicinales. Documentación adicional sobre plantas medicinales. Fórmulas magistrales.

Plantas medicinales

Nombre: Salvia (Salvia officinalis)
Tipo: Herbácea
Familia: Labiadas

Castellano: Salima fina, savia
Catalán/Català: Sáuvia
Gallego/Galego: Xarxa
Vasco/Euskara: Sobe, sabí

Habitat: Cataluña, Aragón, Castilla y Valencia
Floración: Mayo
Se utiliza: Hojas y sumidades floridas
Usos: Antiséptico, Estimulante apetito, Hipoglucemiante

Planta

Salvia (Salvia officinalis)

Denominaciones

Sabí, Salima fina, Salvia, Salvia officinalis, Sáuvia, Savia, Sobe, Xarxa

Descripción

La salvia es una planta leñosa en su base y herbácea en las partes superiores; tiene unas hojas grandes, estrechas y aovadas, con borde dentado; su olor es aromático y su sabor algo amargo. Las flores son azules -aunque en muchos casos tienen matices violáceos- y se agrupan en rodajuelas. Lo más distintivo de esta planta son sus estambres, que se reducen a un par, con sólo media antera cada uno.

Se cría en las áridas llanuras de Castilla, Aragón y Cataluña, así como en buena parte de Andalucía.

Floración

La salvia empieza a florecer en mayo, prolongándose durante todo el verano. Se recolectan las hojas -principalmente de las plantas jóvenes- y también las sumidades a punto de abrir sus flores. Se recomienda realizar la recogida en un día soleado y bien entrada la mañana. El secado se hace por separado (hojas y sumidades), en secadero y a una temperatura de 35 °C; una vez seco, el material se guarda en tarritos limpios y secos. La conservación no requiere de condiciones especiales.

Aplicaciones

En la salvia encontramos un aceite esencial, rico en tuyona, cineol y borneol. También aparecen materias tánicas y sustancias amargas, resinas, fécula, albuminoides, ácido fosfórico y en la raíz se ha encontrado algo de asparagina.

En la medicina popular esta planta ha sido muy empleada para tratar trastornos gástricos, calambres, timpanitis y diarrea.

La esencia tiene una acción antiséptica, eupéptica y antisudoral; desde siempre se le ha reconocido su eficacia para evitar o disminuir los sudores nocturnos de los que padecen fiebre. Otra acción que se le reconoce es que normaliza las funciones menstruales en la mujer. Y asimismo se asegura que reduce significativamente el nivel de azúcar en sangre, por lo que se utiliza como hipoglucemiante. A nivel externo se dice que es astringente, por la presencia de taninos, siendo un buen antiséptico y cicatrizante.

No olvidemos que con las esencias hay que tomar siempre precauciones; así que no se debe abusar de la planta ya que en dosis elevadas puede resultar neurotóxica y convulsionante; también puede producir irritaciones cutáneas. En general, el uso de toda la planta está contraindicado en lactantes y personas con insuficiencia renal.

Por último, hay que mencionar que gracias a sus propiedades estomacales la planta se emplea también como condimento culinario; en efecto, cuando sea posible, se pueden emplear las hojas frescas de salvia: se pican y añaden a sopas, guisados y platos con todo tipo de verduras.

Administración

  • Infusión. A razón de 20 gr. de la planta por litro de agua. Se prepara una infusión estomacal de la cual se pueden tomar 3 tazas al día.
  • Esencia. De 2 a 4 gotas, 2 ó 3 veces al día, administradas sobre un terrón de azúcar. Es importante no sobrepasar esta dosis.
  • Tintura. A partir de alcohol rebajado, se mezclan una parte de salvia y 10 del alcohol aguado, macerándolo con agitación durante una semana; posteriormente se filtra y se toma a razón de 35-40 gotas, dos veces al día. En el mercado farmacéutico se encuentran disponibles las hojas y sumidades floridas en muchas formas farmacéuticas: planta troceada, comprimidos, extracto, tintura, aceite, cápsulas, etc.